Lección de vida por el sendero

En uno de mis múltiples viajes por el mundo, me hallaba al final de un camino sesgado por un enorme abismo. Tan solo una antigua pero gruesa cuerda permitía enlazar este con el otro lado donde continuaba el sendero.

Justo a mi llegada un campesino acababa de cruzar dicho minimalista enlace y le pregunté:

«¿Cómo has hecho para cruzar el abismo por la cuerda?»

Aún sudoroso él me respondió:
-«No sé bien, tan solo, cuando veía que me abalanzaba hacia un lado, procuraba moverme rápidamente hacia el otro.»

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