las 4 estaciones

En pleno otoño, con más frío y el cambio horario, entramos hacia la reflexión… el “de donde vengo a donde voy” particulares de cada un@.

Así como la primavera es la extroversión, el despertar, la vida. El otoño acompaña hacia el interior, templanza, madurez.

El simbolismo claramente establecido para las 4 estaciones, el ciclo vital del que formamos parte, nos aporta su información: Primavera:  nacimiento y niñez. Verano: juventud y primera adultez. Otoño: madurez y vejez. Invierno: hibernación y fin de ciclo.

Siempre están las fuentes naturales de sabiduría, fuerzas presentes en cada suspiro, abiertas a conectar con nuestro ser más intuitivo, para recordar que lo acontecido y lo que vendrá, formará parte de nuestra sabiduría y de nuestra chispa inherente a la vida, al universo.

 

Ahora que me entiendo mejor, gracias por la vida.

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