¿Que és el Ego?

El ego, ese extraño ser que parece habitar en nosotros, es el nombre que le damos a un complejo automatismo que usamos para transitar por la vida, sea en acción, pensamiento o emoción. A menudo hablar de él, da irritación, escalofríos o ganas de pasar de él o de que ¡él pase de ti!  Pues bien, eso también es Ego.

Creado internamente durante la infancia para cobijarnos y adaptarnos al entorno a través de una diferente formula de reacción, cada cual la suya, que nos proporcionó con mejor o peor éxito conseguir lo que uno quería (fuera en tomarlo o en evitarlo).

No deja de ser una tendencia habitual de respuesta: actuar, ser, amar… frente a estímulos, bien de otras personas, bien de cualquier acción requerida ante una situación.

Por ejemplo, cuando nos enfadamos, nos exigimos o exigimos al otro, queremos convencer, lloramos, gritamos, pegamos un portazo, amamos para ser amados, etc, muy posiblemente es el automatismo que aprendimos a usar para decir “¡quiero que me hagas caso!” y eso es el Ego.

Hoy más maduros procuramos no mostrar estos síntomas infantiles que a veces encerramos originando aún más tensión dentro de nosotros, sino que mostramos una versión más adulta, desde el argumento o directamente la fuerza (¿quien te dice que eso no es también el Ego?).  Tarde o temprano aparece ese mecanismo interno que nos acompaña para reclamar lo que queremos, y donde más fácilmente reaparece es con nuestra familia y nuestra pareja.

Por tanto es siempre nuestra respuesta la que determina el resultado, y ya sabes que, si quieres resultados diferentes es dentro de ti donde debes aplicar el cambio. Justo en ese complejo llamado Ego.

¿Cómo sería sin Ego? El trabajo consistirá en reconocer nuestras actitudes y no darles salida inconsciente sino desde el conocimiento de ellas, elegir como voy a mostrar mi reacción. Aprendiendo Tu, a saber como Ser sin Ego.

Te doy una pista: Mientras haya dolor, hay Ego (y si alguien piensa con esto que mejor bloquear todo, que recapacite si es adecuado, que mire si eso a la larga le causa sufrimiento o bienestar).

Con el eneagrama, aprenderemos a reconocer nuestro sistema involuntario: defensivo, adaptativo, rebelde, para poder tomar conciencia de todo cuanto generamos a nuestro alrededor y por supuesto a nosotros mismos.

Al reconocerlo, comprenderlo podremos decidir cuando usarlo o cuando cambiar nuestro estilo de respuesta, evitando ser arrastrados por el Ego, por ese mecanismo que hace años nos ayudó a superar tantas cosas en la vida y que quizás hoy ya decidamos gestionar mejor para vivir más libres, libres de esos mecanismos, libres del ego en la mayor medida posible, pues probablemente siempre permanece en contacto con nosotros mismos, más cerca o más lejos, ya que lo constituimos plenamente, así que ¿que mejor que conocerlo bien? Conocernos y conocer los artilugios adaptativos de los demás.

Con ello ganaremos en calidad de relación con el prójimo y sobretodo con uno mismo.

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