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Salida a Montserrat, la montaña sagrada

Testimonio Sara I. Montserrat y Sesiones de Coaching

 Volia tornar-te a donar les gràcies per fer que el viatge iniciàtic a Montserrat hagi sigut fantàstic i molt útil pel moment en el qual em trobo ara. Estic super agraida de que comparteixis amb nosaltres molts dels teus sabers i fer-ho de manera tan propera i agradable. Em sento encantada!! Estic desitjant tornar a repetir la sortida; les reflexions i “els momentazos” que es tenen són molt interessants per saber com avançar i crèixer cada cop més com a persona i com a ésser. Moltíssimes gràcies de tot cor. Ens veiem aviat!

Egipto Iniciático, el inicio de todo

Testimonio Nuria F. – Viaje a Egipto 2018

Viaje precioso no solo por los grandiosos  edificios, su río Nilo con sus parajes naturales y pueblecitos que vas descubriendo a lo largo de su ribera mientras avanza despacito el barco hacia el siguiente puerto.

Pero en el viaje que yo he participado de la mano de Ferran, me he encontrado con un coach inteligente, amable, humano… siempre pendiente del bienestar de cada uno de los del grupo y en conjunto. Generoso y con profundos conocimientos que nos transmitió sin reservas.

De los compañeros de viaje, solo puedo decir mejores es imposible. Y el guía egipcio, otro sabio generoso y amable. Viaje inolvidable que deseo repetir con Ferran en cuanto pueda.

Este viaje para encontrar y desarrollar nuestros Isis y Osiris internos va más allá de lo que dura el viaje. Ferran lo titula “viaje iniciático” y es cierto. Mientras estás en ese país tan intenso en belleza y lleno de significado, vas descubriendo ciertos aspectos de ti que hasta ese momento no los habías advertido.

Cuando llegas a tu casa poco a poco van saliendo a la luz sensaciones, sentimientos, pensamientos, recuerdos que se van colocando en su sitio. Puede que alguno te rompa los esquemas, pero lo cierto es que hacer un viaje de estas características implica ser responsable y consecuente con lo que salga, pues es nuestra vida.

Mil gracias a Ferran por haber tenido esta inspiración y haberla llevado a la práctica.

Merece la pena, casi es una obligación hacer este viaje iniciático a Egipto.

Videos sobre las personas Altamente Sensibles

Que es PAS, el funcionamiento cerebral, percepciones, etc… de una persona altamente sensitiva

https://www.youtube.com/watch?v=etelo6cv89c

 

Los 4 dones de los altamente sensibles (tiene un par de anuncios pero merece la pena verlo y .. quizás te resuene). Servirá para saber de ti y para que otros sepan sobre el tema… y sobretodo aceptarte con lo que son también ventajas

http://m.vs.bles.com/vida/4-dones-de-las-personas-altamente-sensibles.html

 

43 minutos de reportaje en Tv1, con mucha información de diferentes personas (Que lo son o que trabajan con personas altamente sensibles)…. “…esta sociedad está enfocada a tapar la sensibilidad”

http://www.rtve.es/alacarta/videos/cronicas/cronicas-sensibilidad-trasluz/3017002/

 

 

 

Trailer de la película Sensible, en la Página de Facebook de Gloria Tarrides y su traducción del primer documental con testimonios sobre este tema (traducción al español de una amiga)

https://m.facebook.com/Sensible-La-Historia-No-Contada-PAS-142546072752552/

 

Resumen del libro de la primera autora que escribió sobre la alta sensibilidad Elaine N. Aron (otra versión del segundo video de esta lista)

https://www.youtube.com/watch?v=IHyJo6RrL3c

Elegimos nuestro futuro entre varios posibles, dependiendo del coste…

Elegimos nuestro futuro entre varios posibles, dependiendo del coste…
 

Rubén Moreno Bote, neurocientífico; investigador Serra Hunter-Icrea

Tengo 42 años: la edad de oro para investigar. Soy físico, pero admiro a los matemáticos capaces de traducir con un algoritmo la complejidad de lo real a algo abarcable. Investigo los circuitos neuronales de la toma de decisiones importantes que exigen reflexión. Publico ‘¿Cómo tomamos decisiones?’

“Para decidir, simulamos varios futuros y elegimos uno”

LLUÍS AMIGUET  04/05/2018

Que decida otro

Para decidir qué pasó, es decir, para recordar, usamos los mismos circuitos que para elegir qué haremos que pase con nuestras acciones. (Luego está lo que pasa, pero si equivocarse es humano, más humano todavía es echar la culpa a otro). El cerebro es una máquina del tiempo, explica Moreno, que, para tomar decisiones, evoca escenarios pasados, simula futuros y elige uno. Pero esa máquina del tiempo cerebral consume energía, y hemos evolucionado para optimizarla, así que preferimos que alguien nos reduzca las opciones ante problemas complejos y múltiples escenarios a dos: un sí o un no. Así, si quien decide por nosotros comete un error, también podemos echarle la culpa. Por eso, la mayoría prefiere obedecer a decidir.

¿Cómo tomamos decisiones?

Pues depende de qué tipo. Las que son perceptuales, como la de pararse ante un semáforo en rojo, las tomamos, en general, de modo automático.

¿Cómo logramos no tener que pararnos a pensar para decidir ante cada semáforo?

De ese tipo de decisiones automatizadas sabemos mucho por la investigación de los me­canismos neuronales. Las tomamos mediante bucles de la corteza cerebral con regiones subcorticales. Y no me interesan demasiado.

¿Le interesan más las decisiones trascendentes que nos quitan el sueño?

Me interesan las que tomamos ante situaciones novedosas y que a menudo son trascendentales como: ¿con quién me voy a casar?

¿De esas de las que sueles arrepentirte?

De esas de las que te puedes arrepentir, porque las has tomado o deberías haberlas tomado tras un largo y fatigoso periodo de reflexión.

¿Así que hay dos modos de decidir?

En efecto. Y el circuito de redes neuronales que usas en unas y otras es diferente.

¿No es eso lo que apunta Kanheman en su obra Pensar rápido, pensar despacio?

Él es un psicólogo cognitivo, y yo me centro en los circuitos neuronales. No llego a las moléculas, pero sí investigo los niveles de carga eléctrica inmediata. Y he comprobado que en decisiones reflexivas el cerebro realiza simulaciones.

¿Nos imaginamos películas de lo que pasará si decidimos A, B o C o lo que sea?

Intentamos simular en nuestro cerebro lo que pasaría si tomamos unas u otras opciones entre las disponibles con toda la información que tenemos almacenada y el mayor detalle posible.

¿Y si no tomamos ninguna?

Es otro modo de decidir y también tiene sus consecuencias, por supuesto. Cuando escribí mi libro, estuve semanas dándole vueltas antes de empezar, y ya Darwin explicó que las decisiones no son siempre binarias, como se creía entonces, ni reductibles a un sí o no.

La lógica binaria es la de los ordenadores.

Nosotros proyectamos situaciones, como Darwin explica que hacía al escribir: simulaba múltiples posibilidades y elegía una.

Para elegir, recreamos películas mentales: ¿quien las imagina mejor decide mejor?

La imaginación no deja de ser pensamiento. Forma parte del razonamiento, como la experiencia. Si has perdido la visión de los colores, acabarás por no poder imaginarlos ni, por tanto, tomar decisiones que involucren colores.

¿Elegir color no es hablar de emociones?

En eso estoy de acuerdo con Damasio: no podemos separar razón de emoción. De hecho, las emociones son un atajo para poder tomar decisiones de forma más rápida y económica.

¿Económica por el dinero?

Por el esfuerzo. Evocar y proyectar todos los escenarios posibles para poder elegir uno consume mucha de nuestra energía, que es finita.

Hasta elegir el menú puede agotar.

Lo vemos en nuestros experimentos con monos. Hemos medido el coste de decidir: al principio es coste cero y resulta incluso placentero.

Supongo que en decisiones muy simples.

Pero ante las complejas, a partir de un punto la cantidad de energía consumida se dispara exponencialmente. Por eso, el mono en ese momento elige de repente sin agotar el tiempo que les damos. Aprieta un botón cualquiera.

¿Tomamos decisiones por pereza?

A veces: cuando el coste de equivocarse es menor que el de la energía consumida por el cerebro al tomar la decisión. Y hemos sobrevivido precisamente por hacer bien ese cálculo.

¿También optimizamos como monos?

A veces tomamos una decisión no porque sea la mejor, sino porque ya estamos agotados de simular todas las posibles con sus consecuencias.

¿Decidir cansa más que pasar?

Piense que usamos el hipocampo y el sistema visual, muchos circuitos a la vez. Y eso consume. Tulving cree, además, que tenemos estructuras cerebrales para viajar en el tiempo.

¿Y Tulving cómo lo sabe?

Como casi siempre en neurociencia, por un cerebro accidentado, en este caso el de Kent Cochrane, quien, tras caer de la moto, tenía su memoria semántica intacta, pero había perdido la episódica. Podía pensar, pero le fallaba el simulador: su máquina del tiempo.

¿El cerebro viaja en el tiempo y decide?

Simulamos el pasado con los mismos circuitos neuronales que el futuro. Cochrane tenía dañado el cerebro y no podía ni recordar episodios del ayer ni, por tanto, simular los del mañana.

¿Ese viaje mental en el tiempo es fatigoso?

Es la razón de que, ante un problema escolar difícil, los niños desconecten. Y el coste energético de una decisión es mayor cuanto mayores sean las ramificaciones del problema.

Y el público en general siempre agradece que reduzcas la complejidad al sí o no.

También hay quien teoriza que el sueño es un gran ejercicio para poder decidir.

¿Es mejor consultar con la almohada?

Tal vez soñar sea realizar simulaciones en paralelo. Y ahora investigamos por qué hay que dar tiempo al tiempo para decidir. El mecanismo simulador es secuencial, porque debes ir completando la simulación. Es como pintar un cuadro: tienes que ir añadiendo pinceladas poco a poco hasta conseguir el máximo detalle.

¿A veces decidir de golpe es lo mejor?

¿Eso cree? ¿No ha enviado un e-mail en un pronto alguna vez y se ha arrepentido?

http://www.lavanguardia.com/lacontra/20180504/443216377587/para-decidir-simulamos-varios-futuros-y-elegimos-uno.html

Equinoccio de Primavera – Esta noche, sueña.

Esta noche, te pido que sueñes. Que fluyas con cuanto ello te haga sentir, seguro que por ser tu sueño, vibrará, será lindo, esperanzador, intrépido y amoroso contigo mismo.
Siéntelo.

Si te ves solo acepta la soledad, Acepta que hay más vida después de la adversidad.
Si alguien te traicionó, no pierdas la confianza.
Si tienes queja por haberte sentido herido, enmiéndalo, alíviate, recupérate… has de seguir aunque todo hiera y puedes vencerlo todo, si tu alma aún se apasiona y se apasionará si tienes Tu sueño.

 

Otros sufrieron también tu dolor, y muchos murieron por dar su amor, y otros, para que tu pudieras vivir dieron todo cuanto pudieron, y muchos renunciaron a su sueño por ti.
Estoy seguro que aunque lo quieras esconder, Tu tienes un sueño. Apuesta un poco más por él.

Aprovecha las mañanas de sol y las tardes de lluvia. Aunque la luna no esté, está el latido de tu corazón y puedes llenarlo de momentos de autoexploración. La madurez llega con el tiempo y las experiencias del vivir.

 

Esta noche, alégrate y agradece todo cuanto ya tienes, no dejes tantas cosas para otro día, cosas de esas importantes y concéntrate en todo cuanto esperas obtener en la vida.

¿Te has dado cuenta que ya tienes muchas riquezas, incalculables? ¿cuanto valen tus seres queridos, hijos, amigos? Comparte y llénate de besos que en tus labios dibujen tu sonrisa. Intenta sonreír más a menudo.
¿Cuánto valen tus ojos, el aire que respiras, tu palpitar…? … en medio de este gran cosmos… Aún me asombro cada noche al ver las estrellas, ¿te ocurre a ti también?
Las mejores cosas de la vida no tienen precio.

Procura vivir de verdad, y eso solo Tu puedes descubrir que significado tiene. Esta claro que tienes talentos y tienes amor que dar y que darte.
Los momentos pasan uno tras otro. Solo se vive una vez.
Confía en la prosperidad y en la pasión por encima de la comodidad y de la aprobación de los demás, porque su aprobación resulta vana cuando no está por medio la entrega de tu corazón.

Algunas cosas quedarán al azar, embelésalo con tu sueño.

Arriesga, arriésgate por aquello que amas, por aquello que te haga sentir vivo porque en tu lecho de muerte no te arrepientas de No Haber vivido cuanto amabas.

Se realista, quizás no se puede vivir sin dinero, pero estarás de acuerdo que, seguro, no se puede vivir sin un sueño, así que arriésgate un poco más y acércate a vivir tu sueño